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24/11/2016

LOS PIES DE CERDO i EL COLAGENO.

COLÁGENO
Pensamos con el colágeno como si fuera un suplemento nutricional fantástico que dará a nuestras articulaciones lo que se ha ido perdiendo con el transcurso del tiempo por el desgaste del cartílago, o por una práctica deportiva continuada, o por algún problema en salud que las afecte. La elasticidad de nuestra piel depende en gran medida de la presencia de esta proteína en su estructura.
De lo que se come, no se cría. El colágeno es una proteína que, como todas, digerimos para poder aprovecharla. El convertimos en aminoácidos o polipéptidos (cadenas muy pequeñas de aminoácidos) antes de absorberse, como cualquier otro tipo de proteína.
Lo importante es que la ingesta de proteína de alto valor biológico (la de origen animal: carne, pescado, huevo, lácteos) sea suficiente. Comiendo un par de raciones al día (80-100 gr cada ración) cubrimos sobradamente nuestras necesidades. No olvidemos que la proteína también está presente en los cereales y en otros alimentos, como los frutos secos. Los deportistas puede ser necesitan un poco más.
Si es necesario regenerar colágeno en nuestro cuerpo, se hará a partir del pool de aminoácidos provenientes del global de la proteína que ingerimos a través de la dieta. Y tenemos que asegurarnos de que nuestra ingesta de magnesio y de vitamina C es suficiente. Y de llevar una dieta global bastante variada y suficiente.
A día de hoy, no hay ningún estudio científico que demuestre que el colágeno de la dieta pueda hacer recuperar las estructuras blandas de nuestro organismo que lo contienen.
Pero no por ello podemos dejar de disfrutar de una de las comidas más ricas en colágeno. Se trata de los pies de cerdo. Los podemos hacer de muchas maneras, simplemente a la brasa o al horno, o guisos.
Hay que tener en cuenta que los pies de cerdo contienen una cantidad bastante importante de grasa, por lo que, en dietas de control de peso, no es conveniente comer, o en todo caso, hacerlo de forma muy contenida. Y que el colágeno, muy abundante en este plato, cuesta de digerir. Mejor hacer una caminata después de comer, para echar abajo este fantástico plato.
PIES DE CERDO, CONTRARIO DICHO MANOS O PIES DE MINISTRO
Pies de cerdo, cebolla, tomate, ajo, aceite de oliva, sal, vino blanco o coñac, y el caldo de la cocción de los pies de cerdo o de verduras.
Los pies de cerdo los podemos comprar ya cocidos. Si no, lo tendremos que hervir previamente. Guardamos el caldo de su cocción.
Los freiremos en una sartén, enharinados y con el aceite bien caliente. Los reservamos. Añadimos la cebolla picada en el aceite que quedaba, y cuando esté hecha, el ajo picado. Después vertemos el tomate rallado y acabamos de hacer el sofrito. Podemos añadir un vaso de vino blanco o un chorro de coñac. Dejamos reducir.
Añadimos el pies de cerdo y, si tenemos un poco de caldo de cocción, la añadimos. Si no tenemos caldo, le podemos añadir un poco de agua o un poco de caldo de verduras. Dejamos cocer, haciendo chup-chup, durante una hora. Ya los tenemos listos para servir.
Alex Pérez Caballero
Diplomado en Dietética y Nutrición.